Un botón, sin complicaciones.
Toca cuando empieza la contracción. Toca cuando termina. Birth Timer hace los cálculos en segundo plano mientras tú te concentras en respirar.
Cuatro pantallas que verás durante las contracciones. Claras, silenciosas, sin distracciones.
El Apple Watch cuenta los toques, el iPhone hace los cálculos. Aunque el reloj pierda la conexión un momento, no se pierde ninguna contracción. En cuanto se reconecta, todo se sincroniza.
Toca cuando empieza la contracción. Toca cuando termina. Birth Timer hace los cálculos en segundo plano mientras tú te concentras en respirar.
Durante una contracción, un anillo suave respira alrededor del botón: 4 segundos para inhalar, 8 segundos para exhalar. Una indicación discreta de «Inhala / Exhala» alterna con él. Mantén el ritmo sin tener que mirar.
La app del Apple Watch hace lo mismo, más cerca de tu mano. Tocar sin coger el móvil.
Birth Timer muestra la duración media, el intervalo medio y la última pausa. Un toque comparte un resumen completo como texto.
Matrona, hospital, pareja, emergencias. Añade lo que ya sabes. Cuando llegue el momento, una llamada está a un toque de distancia.
Desde la tarjeta sanitaria hasta tu altavoz favorito. Listas localizadas en español, alemán, inglés, francés y portugués. Totalmente editable.
Todo se queda en tu dispositivo. Sin cuenta, sin nube, sin seguimiento, sin anuncios.