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Cómo reconocer las contracciones de parto

3 min de lectura

Embarazada formando un corazón con las manos sobre su barriga

En las últimas semanas del embarazo tu barriga se hace notar cada vez más: un tirón breve aquí, un momento de dureza allá. Pero ¿son contracciones? Y si lo son, ¿de qué tipo? Esta guía tranquila te ayuda a diferenciar las contracciones de práctica, el encajamiento y el parto real, sin dejar que el nerviosismo te gane.

No toda contracción significa que ha llegado el momento

Tu cuerpo ensaya para el parto, a menudo durante semanas. Que la barriga se ponga dura de vez en cuando suele ser completamente normal y no debe preocuparte. Lo importante no es que sientas algo, sino cómo evoluciona eso que sientes con el tiempo.

Contracciones de práctica (Braxton Hicks)

Las contracciones de Braxton Hicks son el calentamiento de tu útero. Suelen reconocerse porque:

  • aparecen de forma irregular y sin un patrón claro,
  • no se hacen más fuertes ni más seguidas,
  • a menudo ceden cuando te tumbas, cambias de postura, te mueves o bebes algo,
  • se sienten sobre todo en la parte delantera de la barriga: molestas, pero rara vez muy dolorosas.

El encajamiento

El encajamiento suele producirse hacia las semanas 34 a 36, cuando el bebé baja hacia la pelvis. Muchas mujeres notan después más presión hacia abajo, aunque vuelven a respirar mejor. Tampoco es todavía el parto: es una señal de que tu cuerpo se prepara.

Contracciones de parto reales

Las contracciones de parto se comportan de otra manera. Lo típico es que:

  • sean regulares y se vuelvan poco a poco más seguidas,
  • duren más y se hagan claramente más intensas,
  • no desaparezcan cuando descansas o bebes algo,
  • empiecen a menudo en la espalda y se extiendan hacia delante.

La prueba más sencilla: observa y cuenta

Cuando tengas dudas, observar ayuda más que darle vueltas. Túmbate, bebe un vaso de agua y fíjate en el ritmo. Si las contracciones se calman, seguramente eran de práctica. Si se vuelven más regulares e intensas pese al reposo, puede que el parto esté empezando.

Cómo medir bien el intervalo y la duración —y cuándo es momento de ir al hospital— lo explicamos en Cronometrar las contracciones: intervalo, duración y cuándo ir al hospital.

Cuándo no conviene esperar

Algunas señales hay que consultarlas siempre, sin importar cómo se sientan tus contracciones. Llama a tu matrona, a tu hospital o al 112 si:

  • rompes aguas,
  • notas un sangrado rojo vivo,
  • sientes que tu bebé se mueve mucho menos,
  • las contracciones se vuelven regulares antes de la semana 37,
  • tienes dolor de cabeza intenso, alteraciones en la vista o dolor en la parte alta del abdomen.

Confía en tu instinto

Nadie conoce tu cuerpo mejor que tú. Ante la duda, llamar a tu matrona siempre es buena idea: para eso está. Y si quieres ir preparándote ya, nuestra lista para la maleta del hospital te ayuda a llegar al gran día con todo listo y la mente tranquila.

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